Los adultos molestan pero no hacen daño. Las larvas viven en la capa húmeda de arriba y pueden morder raíces finas, lo que perjudica sobre todo a plántulas y esquejes. Riega menos a menudo y con más cantidad cada vez, para que la superficie se seque. Una capa de material seco por encima también ayuda.
Las trampas amarillas atrapan a los adultos y te enseñan cómo de grave está la cosa. Contra las larvas, el control biológico (nematodos beneficiosos o Bti) funciona bien en tierra. Las trampas azules van mejor si además hay trips.



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