Las macetas mojadas, las bandejas y los cubos de agua abiertos dentro de la carpa aportan mucha humedad, así que sácalos o tápalos. El aire más cálido aguanta más humedad, así que subir un poco la temperatura también baja la humedad relativa. Fíjate en el aire que mete tu extractor: si la habitación está húmeda, la carpa también lo estará.
Si la ventilación no basta, pon un deshumidificador en la carpa o en la habitación.

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