Lo deciden tres cosas: adónde va el aire extraído, hasta dónde llega el ruido del extractor y lo cerca que estés de la luz y del agua. Una habitación con temperatura estable lo hace todo mucho más fácil. Las carpas en un desván caluroso en verano o en un trastero sin calefacción en invierno son los casos problemáticos de siempre.
En un espacio pequeño, un armario de cultivo compacto con un extractor en línea silencioso y un filtro de carbón activo mantiene bajos el ruido y el olor.

Comentarios